Chiaroscuro
Siempre he sentido verdadera fascinación por la luz. Como dibuja las formas, engrandece o achica, es sutil o rutilante, necesaria, íntima, sin mentiras una vez baña el objeto del deseo.
No puedo engañarme más: mi luz, mi pequeña luz en la que me he movido, es lo contrario de la realidad, siempre he visto formas, bellas u horribles, como lo contrario de la belleza es la ceguera. Quizá la oscuridad sea más práctica y menos sutil, pero la luz es la verdad; la luz, con sus avenidas y sus pliegues, es algo vivo y fluyente.
La oscuridad es la como una selva, una jungla en su interior árida: lo opuesto a la claridad dibujada por un rayo sutil del sol de media tarde entrando por la rendija de una persiana.
Detesto la luz de un flexo, detesto su artificialidad domesticada, prefiero el desorden de la luz, que caprichosa y juguetona inunda aquello que quiere, se dirige intencionadamente donde quieres que fijes tu vista, y normalmente no la entienden, por que ella suele ser más grande que el corazón, y, al contrario, entendemos la oscuridad, por que simboliza el orden, nos oculta lo que no queremos ver, o mejor, lo que sabemos que esta y no queremos que este.
No me costó mucho averiguar que le gustaba al visitante, cada vez más asiduo a mi estudio. Tampoco me costó reconocer que no me era del todo indiferente. No habían pasado dos semanas cuando el visitante, un atardecer, mientras la luz entraba tenuemente, nos miramos fijamente sin respirar, una mirada inusual que terminó en timidez y en dos vueltas mas a la cuchara del te ya frío, con o sin intención y con o sin consciencia. Ya estaba todo dicho, la luz una vez mas indicó el camino hacia donde dirigir mi mirada.
El claroscuro (chiaroscuro) es una técnica artística (en pintura, dibujo y grabado) consistente en el uso de contrastes fuertes entre los volúmenes iluminados y los ensombrecidos del cuadro para destacar más efectivamente algunos elementos. Desarrollada inicialmente por los pintores flamencos e italianos del Cinquecento, la técnica alcanzaría su madurez en el barroco, en especial con Caravaggio, dando lugar al estilo llamado tenebrismo. El claroscuro busca una conveniente distribución de luces y sombras en una obra, de modo que se opongan y complementen mutuamente. Es una transición suave entre la claridad y la oscuridad, e implica la presencia de luz y color en toda sombra, y la presencia de sombra y color en toda luz.
Era una tarde de frío, de invierno de luto, contra mi voluntad, tuve que encender dos radiadores en el estudio, a los veinte minutos llego demandando su taza de te...
- - ¿dos terrones?-
- - si claro, como siempre -
- - es curioso que des por hecho que tengo que acordarme -
- - no lo doy por hecho, se que lo sabes, se que sabes mas de mi de lo que te he contado
- - y yo solo se que después de la oscuridad extrema un vidente se convierte en ciego -
Se acercó a la ventana con la taza de te caliente en la mano, fijo su vista no se donde, la mitad de su cara quedo envuelta por una luz intensa que borraba cualquier imperfección, la otra mitad, se desdibujaba caprichosamente bajo el son del un claroscuro bellísimo.
- - no te muevas por favor, no te muevas -
Disparé una y otra vez cámara en mano intentando inmortalizar ese maravilloso efecto, no podía parar, mi locura mandaba y mi cuerpo respondía...
- - gracias, voy por el ordenador para descargarlas ahora vuelvo-
Solamente sonrió...
Al volver lo encontré desnudo, mirándome, sobre la mesa mi cámara, con el objetivo dirigido hacia el, la luz le acariciaba cada poro como un amante acaricia a su dueño...
- - adelante -
Cada disparo, cada enfoque, cada mirada era como un movimiento. Al verlo a través de la cámara, sentí como me follaba, y os juro que nunca, me habían follado así.





ser_anonimo dijo
¿No sería que el jugaba con mi atormentado deseo?...
Su mente dolorosa es una mezcolanza de locura, milagro, abandono, malentendidos, …
2 Marzo 2009 | 12:54 PM